Mantén un tejado en buenas condiciones

Mantén un tejado en buenas condiciones

Si en algún momento te planteas comprar una vivienda unifamiliar de segunda mano que necesite una reforma o rehabilitación, es importante observar o comprobar si el tejado está en buenas condiciones o también si podría necesitar una buena reforma, ya que ello supondría una obra importante. El tejado es, sin duda, uno de los elementos más importantes de la estructura de una vivienda, ya que es la responsable de resguardarla y protegerla de los agentes meteorológicos. Son muchas las razones por las que un tejado se puede deteriorar, la principal es el paso de los años, pero además hay otras muchas razones como las inclemencias meteorológicas, los vientos fuertes y huracanados y las tormentas, con sus impresionantes granizadas. Todos estos fenómenos pueden hacer mella en las tejas y llegar a perforarlas o romperlas, en este caso se necesitaría poner en marcha un arreglo lo antes posible, pues a la larga el problema podría agravarse y el coste de la reparación sería mucho más elevado.

Solo el profesional y personal cualificado sabrá identificar el problema que pueda tener la cubierta y darnos un asesoramiento de calidad. Estos trabajadores podrán orientarnos sobre cuál sería la solución más aconsejable para cada caso y si necesitamos solamente reparar un tejado dañado o si por el contrario ha llegado de sustituir totalmente todo el tejado. Para poner en mano de los mejores profesionales este trabajo, nuestra recomendación pasa por Cubiertas Estévez, una empresa de Madrid especializada en la construcción, rehabilitación y reforma de cubiertas, así como en la construcción de estructuras de madera, cubiertas de madera o porches y con una amplia experiencia en la reforma de .

Los defectos que se pueden detectar en cada tejado son siempre muy variados, los principales y más frecuentes son:

  • Error inicial de construcción, que se basan principalmente en errores en la planificación y ejecución inicial del tejado.
  • Errores de deficiencia en la calidad de los materiales utilizados, debidos fundamentalmente a la baja calidad lo que se traduce en un período de vida útil muy corto.
  • Falta de mantenimiento, provocado por la falta de atención necesaria, omisión de las tareas de prevención, revisión y cuidado, puede hacer que los tejados sufran un deterioro de forma acelerada.

Debido a cualquiera de los errores arriba señalados podemos encontrarnos con tejas quebradas, rotas, amontonadas, movidas o dañadas que nos producen goteras, filtraciones, humedades, etc. Si se trata de un problema puntual podemos solucionarlo con un retejado parcial o una sustitución de tejas puntuales, pero si por el contrario el problema se debe a problemas derivados de la pendiente del tejado, a problemas de humedades producidos por la condensación, desprendimiento de alguna parte de la cubierta o a un deterioro genérico y generalizado del tejado, llegados a este punto debemos plantearnos en serio si lo que necesitamos es un cambio integral de tejado pues aunque es una obra importante y de envergadura no solo a nivel material sino también económico, a veces puede resultar mejor realizar una obra nueva y solucionar de una vez el problema que ir realizando pequeñas y múltiples obras de reparación.

Consejos para un buen mantenimiento del tejado

A la hora de tener que llevar a cabo un mantenimiento de un tejado, es importante seguir los siguientes consejos.

  • Lo ideal es revisar al menos una vez al año el estado del tejado cuando este es nuevo, si el tejado ya tiene unos años, sería bueno realizar esta revisión dos veces al año. También es importante revisar el revestimiento inferior del tejado, al menos cada cinco años.
  • Realizar una limpieza. Una pistola con agua a presión añadiéndole algún producto de limpieza que contenga cloro evitará que el crecimiento de hongos, algas o bacterias que pueden dañar las tejas. También se deben eliminar nidos de pájaros, la acumulación de hojas…, que pueden tupir los canales de desagüe del tejado o los canalones sobre todo en otoño e invierno y ocasionar que el agua se retenga produciendo humedades.
  • Procurar que no haya ramas de árboles demasiado cerca del tejado, en el caso que las haya es aconsejable cortarlas para evitar que con su rotura se depositen en él, lo rocen, sombreen el tejado, etc. Si se tiene una chimenea se debe tener un especial cuidado con las ramas con el fin de evitar el riesgo de incendio.
  • Realiza o revisa las impermeabilizaciones.
  • Sellar las piezas. Si alguna pieza o teja del tejado se ha movido a causa del viento o alguna tormenta, una opción es pegarla con masilla o espuma de poliuretano para que el agua no pase a través de ella.

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