Formas fáciles y económicas de aislar tu casa

Formas fáciles y económicas de aislar tu casa

La vivienda es el lugar en donde las familias desarrollan sus vidas, donde pasan la mayor parte del tiempo y donde se construyen los mejores recuerdos. Esta tiene ciertas características propias porque es una edificación pensada para satisfacer los gustos y necesidades de una familia, y reflejar su forma de ver la vida y su personalidad.

Si en tu caso, tu familia tiene conciencia ecológica y quieren optimizar su hogar para un uso eficiente de la energía, ahorrando mucho dinero en calefacción y reduciendo las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, deberán adaptar esta edificación para que eso sea lo que refleje. A continuación, formas fáciles y económicas de lograr una vivienda aislada.

¿Por dónde empezar?

En este caso, sí que es importante el trabajo previo. La opción más acertada a la hora de aislar las paredes será instalar soluciones ecológicas, reciclables y a prueba de olores.

Hay que comenzar por los principales puntos  de pérdida de energía, como la fachada. Luego, se pueden atacar las puertas y ventanas, por ser dos puntos con muchas facilidades para renovar, procurando escoger esta vez opciones más eficientes desde el punto de vista energético.

Aquí, comprar ventanas tipo Passivhaus, con triple vidrio, y añadir persianas en el exterior son una de las mejores opciones en el mercado, que representan una acción sencilla y de alto impacto en el balance energético.

Prueba a instalar ventanas de doble acristalamiento. Las cuales te ofrecerán doble beneficio: por un lado reducirán el ruido y, por el otro,  servirán de aislante. Además, atenúan los niveles de humedad de tu vivienda, que son los que causan que pases más calor de la cuenta en verano y más frío en invierno, e incluso permiten airear las habitaciones sin tener que abrirlas.

De acuerdo a Creasur, distribuidores de ventanas de PVC, otra buena opción para las ventanas, son las que tienen marco de PVC, ya que son las que mejor aislamiento térmico ofrecen debido a su composición. El PVC es un material que no permite que el calor se transmita entre el interior y el exterior, de modo que logra hasta un 50% más de ahorro que otros tipos de ventanas. La desventaja es que no es viable para aberturas muy amplias ni espacios grandes y que sufre un mayor deterioro con el paso del tiempo.

Aquí, los burletes también serán buenos aliados para aislar tu casa de forma económica. Los puedes encontrar en cualquier ferretería y gracias a ellos  podrás sellar térmicamente las distintas estancias de tu casa entre sí y en el exterior.

El suelo y el techo son puntos por donde se puede perder mucha energía, recayendo toda la responsabilidad solamente sobre la familia. Por eso representan otros puntos que deben atacarse de forma inmediata una vez se decida el sistema de aislamiento y el comienzo de la obra.

En el caso de los suelos, recordemos que el pavimento de madera es el más cálido y el que mejor barrera térmica genera.

Otro beneficio de los suelos de madera radiante es que además de aislar tu casa del frio,  también es  un efectivo aislante acústico. Además, gracias a las nuevas tecnologías a la hora de fabricar las lamas, ya es posible instalar madera sobre suelos radiantes.

Tipos de aislamiento

El aislamiento de las paredes puede hacerse desde el interior o el exterior, dependiendo de las características del edificio y del presupuesto. El objetivo igual siempre es el mismo, que el interior de la casa esté protegido.

Así, aislar la fachada desde el exterior puede ser más eficaz, ya que esa pared está a merced de los elementos, pero también es más costoso y puede conllevar trabas administrativas y problemas con los copropietarios del edificio.

Mientras, aislar las paredes por dentro es bastante más barato y permitirá a quien se encargue de la reforma detectar las zonas más críticas que necesiten de las labores de aislamiento.

El principal problema con esto es que supone una pérdida de metros útiles en la vivienda. Al tener que colocar los materiales aislantes, se pierde  unos 3 a 10 centímetros de espacio por pared.

A continuación evaluaremos más a fondo estas y otras opciones de aislamiento, sus procesos, pros y contras, para que puedas elegir la que mejor se ajuste a tu caso:

El Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (S.A.T.E.)

El S.A.T.E., consiste en adosar una capa de aislamiento de mayor  o menor espesor, mediante el pegado y anclaje mecánico a la fachada existente en el edificio para luego adherirla a la terminación que se desee: monocapa, diversos aplacados, fachada ventilada, etc.

Este tipo de aislamiento es la forma más efectiva de aislar una vivienda, debido a las múltiples ventajas que presenta con respecto a las demás opciones:

  • Se puede realizar incluso si la vivienda ya está ocupada.
  • Mejora la sensación  térmica al reducir los puentes térmicos
  • Evita la creación de condensaciones interticiales.

Aislamiento por el interior

Si quieres hacer una inversión mayor en el asilamiento de tu hogar, apelando a trabajos más complejos, pero con resultados más efectivos a largo plazo, puedes optar por incorporar alguno de los sistemas más populares en la actualidad, como son la incorporación de paneles aislantes en el interior de las paredes de la construcción. Este proceso se puede dar de dos formas:

  • Trasdosado interior: Este sistema busca colocar placas de materiales especiales en las zonas que den al exterior, y que se pueden adherir directamente, o a través de una estructura metálica en la parte trasera para sujetarlos.
  • Inyección en cámara: Por lo general, una pared se compone de dos paredes de ladrillo separadas por una cámara de aire, lo que ya de por sí aísla más que un solo muro. Con el sistema de inyección en cámara se introduce en ese hueco un material aislante mediante un taladro, consiguiendo así un efecto mucho mejor.

Trasdosado interior

Con este sistema deberás hacer una reducción de superficie útil, porque “adosamos” por el interior unos paneles aislantes; los cuales pueden ser naturales, como en el caso del corcho, la lana mineral o la fibra de madera;  o sintéticos, como espumas de poliuretano o placas de poliestireno expandido o extrusionado.  Al momento de la obra tienes que asegurarte de que cubran todos los espacios posibles, para evitar puentes térmicos.

Luego, hay que colocar  una placa de cartón-yeso como revestimiento final para pintar.

Este método es muy efectivo, y permite que el acabado sea el mismo que antes de aislar, quedando totalmente oculto el aislamiento.

Aislamiento por relleno de la cámara de aire

Otra opción que encontrarás en el mercado  es el insuflado de celulosa que es un sistema por el que una pared ya construida se rellena mediante mangueras, con un mínimo de impacto en la construcción, sin rastros y con un solo día de trabajo.

Los resultados y han demostrado que tiene una gran eficiencia y por esto, se han convertido en una de las opciones más solicitadas por aquellos que desean aislar una vivienda unifamiliar.

Otros consejos importantes a la hora de aislar una vivienda

  • Además de las “grandes reformas” de las que hablamos anteriormente, existen otras ideas más sencillas para que aísles tu casa correctamente. Dos de ellas son contar con mejores puertas y ventanas. Si las cambias como te lo explicamos en el primer apartado, solo con esto darás un gran cambio dentro de la casa hasta que tus recursos te permitan hacer reformas más complejas y duraderas.
  • Lo primero y más fácil para aislar una casa ya construida es comprar cortinas gruesas para tus ventanas. Estas evitarán que el calor se salga de la casa por esta vía. Así que si no puedes gastarte un dinero extra en cambiar las ventanas, esta puede ser una solución sencilla y eficaz. Si no te importa gastarte dinero, recuerda las recomendaciones que te dimos en dicho apartado.
  • Si colocas los radiadores debajo de las ventanas, evitarás los desequilibrios térmicos, ya que calentarán el aire frío cuando este pase sobre él, repartiendo el calor de forma equitativa por el ambiente.
  • Coloca un panel reflectante detrás del radiador. Esto aunque puede parecer una tontería, en verdad es infalible a la hora de aislar una vivienda ya construida, ya que hace que el calor que desprende el radiador rebote en el panel y corra libre por toda la sala.
  • Envuelve las tuberías de agua con una cinta aislante. De esta forma podrás evitar que se pierda el calor del agua mientras circula por la tubería, mientras que la energía necesaria para que tengas agua caliente será menor, ahorrándote un buen presupuesto en servicios.
  • Siempre controla la temperatura de la casa colocando un termostato o termómetro en el salón.Esto te servirá para programar la calefacción con tiempo y  tener una temperatura constante, sin subirla de golpe.
  • Finalmente, cuando lleguen las reformas más complejas, lo ideal es que antes del vaciado de los pisos se tomen previsiones y se incluyan aislantes térmicos e impermeabilizantes que servirán para evitar el enfriamiento del material por la humedad del suelo.

 

 

 

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