Éxodo hacia las ciudades dormitorio

Éxodo hacia las ciudades dormitorio

A nadie le sorprende el hecho de que el lugar de trabajo condiciona nuestras vidas desde un punto de vista general. Y lo hace porque, habitualmente, solemos vivir en un radio de unos 30 kilómetros con respecto al trabajo en el que nos desempeñamos. Si trabajamos en Madrid, por poner un ejemplo, pero no nos gusta esta ciudad, no vamos a tener más remedio que vivir al menos cerca de ella. Desde luego, no hay alternativa. Pero sí que se pueden buscar fórmulas para vivir exactamente de la manera en la que siempre hemos soñado.

Vamos a hablar poniendo como ejemplo el de la capital española, que es el más obvio desde el punto de vista nacional. Son muchas las personas a las que no les gusta Madrid capital porque es una locura desde el punto de vista del tráfico y porque la calidad del aire es realmente deplorable por mucho que haya mejorado de un tiempo a esta parte. Pero eso no quiere decir que, si trabajamos en Madrid, tengamos que vivir en un lugar cargado de polución. Las opciones son de lo más diversas porque la Comunidad es realmente un lugar que cuenta con una gran cantidad de opciones para organizar nuestra vida.

De hecho, la capital española está considerada como una de las 30 ciudades con mejor calidad de vida según un estudio del Deutsche Bank, en función de las informaciones vertidas por la agencia de noticias Europa Press. Este asunto es, cuanto menos, significativo y pone de manifiesto que hay, cuanto menos, algo de debate en lo que tiene que ver con este asunto. Pero nuestro consejo va a ir siempre en la línea de que hay que tratar de evitar una cuestión como la contaminación para hacer posible la consecución de una vida mejor.

Otra noticia, que en este caso vio la luz en el diario web La Marea, informaba de que se han producido, en nuestro país, unas 93.000 muertes a causa de la contaminación atmosférica en una década. Se trata de una cifra realmente impotante y que deja clara una cosa: la contaminación mata. Y lo hace de manera directa e indirecta, porque, además de esas 93.000 personas fallecidas, hay muchas más que han visto reducida su esperanza de vida en los últimos años. Ver para creer.

Son cada vez más las personas a las que les repugna vivir en Madrid capital a causa de los altos niveles de contaminación atmosférica y acústica que registra la capital de España. Por este motivo, muchas personas están buscando la posibilidad de residir más allá de los límites de la ciudad, en alguna de las ciudades dormitorio que pueblan la Comunidad de Madrid. Los profesionales de Fresno Inmobiliaria, especializados en este tipo de asuntos, nos han comentado que los municipios que están adquiriendo una mayor popularidad en este sentido son Daganzo de Arriba o Algete. Y es que hay mucha gente que ha encontrado en estos sitios un lugar ideal para vivir. El consejo que os podemos ofrecer en el día de hoy es, por tanto, que si trabajáis en una gran ciudad valoréis la posibilidad de vivir en una de sus ciudades dormitorio.

Una mejora sustancial en la calidad de vida

Desde luego, es increíble la cantidad de cosas que pueden cambiar solo con el hecho de trasladarnos a residir a un lugar más tranquilo. Con ello, el estrés al que estamos sometidos desciende de una manera más que considerable, estamos más libres de polución y nuestras relaciones sociales se pueden implementar de una manera muy positiva. Y es que son todo ventajas. Si por algún motivo tenemos que ir a la gran ciudad, siempre la tendremos, como suele decirse en estos casos, a tiro de piedra.

No cabe la menor duda que hacer todo lo que venimos comentando tiene una importancia bastante grande en momentos como en los que nos encontramos. Es algo que necesitamos implementar en nuestra vida porque nuestra salud lo empieza a demandar de una manera bastante importante. Y si hacemos caso omiso a este tipo de cuestiones, vamos a terminar pagando tarde o temprano las consecuencias de nuestras actuaciones. Es algo sobre lo que llevan alertando los especialistas durante años, una alerta que se va a seguir produciendo de cara al futuro.

Si no somos capaces de poner medidas ante el fuerte impacto ambiental que estamos generando los seres humanos, es bastante posible que nuestra vida se vea afectada de una manera increíble durante los próximos años. Los deshielos harán que ciudades enteras desaparezcan. La subida generalizada de las temperaturas hará difícil que en verano no nos quememos la piel, haciendo todavía más probable la aparición del cáncer de piel en nuestra vida. Todo serán desventajas y problemas. Solo tenemos un camino: cuidar de nuestro entorno para que no se siga degradando. De lo contrario, experimentaremos las consecuencias.

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