El armario empotrado, un síntoma de calidad de vida

El armario empotrado, un síntoma de calidad de vida

¿Qué necesita una persona para ser feliz? Esta es la pregunta del millón para una gran cantidad de gente que se encuentra buscando todo aquello que le permita encontrar un modo de vivir que sea acorde a sus expectativas y que les permita encontrar una motivación de cara a su día a día. Muchas personas asocian esta felicidad al dinero, pero, ¿puede decirse que el dinero da la felicidad? La respuesta parece ser que no, sin embargo, sería demasiado imprudente decir que no ayuda, al menos en parte.

Pero sí que es cierto que la felicidad depende de otra serie de factores. La felicidad comprende la vida de una persona, y como tal engloba todo lo que está relacionado, de un modo directo o indirecto, con todos los factores que tienen que ver con la persona en cuestión. El dinero es solamente uno de ellos, pero, aunque su importancia es sideral, dista mucho de ser el único. Ni siquiera se puede decir que sea el más importante. Esta es una opinión que es compartida por mucha gente.

El portal web Parques Alegres publicó un artículo en su página web en el que hizo referencia a los factores que eran necesarios para alcanzar una calidad de vida grande y que comprendiera todos los ámbitos de la vida de una persona. La división se producía en tres aspectos:

  • El primero tenía que ver con los factores materiales, que es donde entrarían el dinero, el patrimonio y los demás bienes de los que hablábamos antes y que, eso sí, no ofrecen una vida plena por sí solos.
  • En segunda instancia se encuentran los factores ambientales, que tienen que ver con el vecindario o el lugar en el que vivimos o residimos, que juegan un papel fundamental a la hora de determinar cómo somos de felices.
  • Finalmente, en un tercer lugar encontramos los factores relacionales, que tienen que ver con todas las personas que nos rodean y que también determinan cómo de dichosa es nuestra vida.

El diario Libre Mercado, por otra parte, realizó un estudio sobre la calidad de vida que tenemos actualmente en España teniendo en cuenta diez factores: las condiciones materiales de la vida, el empleo, el empleo del tiempo, la vivienda, la educación, la vivienda, la salud, las relaciones sociales, la seguridad, las instituciones y el medio ambiente. El resultado final indicaba que la nota que tiene nuestro país en general es de un 6’9 sobre 10, una nota que es ligeramente inferior a la media de la Unión Europea, que es de un 7’1.

En el presente escrito nos vamos a central principalmente en uno de los factores ambientales y de vivienda de las clasificaciones que comentábamos con anterioridad. El factor al que nos referimos tiene que ver con el espacio que una persona tiene en su vivienda. El espacio es necesario para disponer de una vida plena y satisfactoria, pero no todo el mundo tiene acceso a una cantidad de espacio que le garantice esas prestaciones.

Los armarios, un factor vital para ganar espacio

Uno de los elementos de los que disponemos en casa, que son necesarios para nuestra vida diaria pero que más espacio necesitan es el armario. Este elemento, que como decimos es imprescindible, hace que nuestras estancias dispongan de un menor ‘espacio vital’ y que se hagan más pequeñas. Afortunadamente, la aparición de los armarios empotrados ha hecho que muchas habitaciones puedan seguir contando con la inestimable ayuda que proporciona un armario pero sin la molestia que supone ese consumo de espacio que ha sido tan tradicional en ellos. Este es el motivo por el cual, según nos han comentado los empleados de Sidón Armarios, una mayor cantidad de gente se ha decantado por adquirir este tipo de elemento en los últimos años.

Está claro que la calidad de vida de la gente ha mejorado gracias a la llegada a las viviendas del armario empotrado. Teniendo en cuenta esto, nuestro consejo para hoy es evidente y claro. Disponer de este tipo de armario te hará la vida más fácil y permitirá que las sensaciones de estrés y de agobio desaparezcan de tu vida… algo que es completamente necesario y que no tendría por qué darse, al menos en nuestra vida privada.

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