Consejos que podemos utilizar para mejorar nuestra salud mental

Consejos que podemos utilizar para mejorar nuestra salud mental

La salud mental es fundamental para tener una vida sana, y aunque en la teoría esto lo sabemos, la práctica suele ser más compleja. En muchos casos, la salud mental se deja de última en la lista de prioridades, lo que no solo tiene terribles resultados para nuestro organismo, sino que también afecta nuestra salud integral y las relaciones interpersonales.

Cuando se habla de salud mental, pareciera que estamos hablando de debilidad o de una inestabilidad que nos hace menos valientes, menos preparados y más dependientes, cuando la realidad es que tener una salud mental óptima, indiscutiblemente nos hace mejores personas a nivel general.

Para hablar de las cosas que podemos hacer de forma individual en la búsqueda de mejorar nuestra salud mental, conversamos con la especialista en psicología, Vanessa Sanz, quien nos dio una serie de consejos a seguir para mantenernos sanos a nivel mental y emocional.

¿Qué hacer para mejorar la salud mental?

Como mencionamos antes, la salud mental es algo que podemos intentar buscar por nuestros propios medios practicando ciertas recomendaciones de las que hablaremos a continuación. Sin embargo, es fundamental que entendamos y consideremos que los profesionales de la psicología, son los mejores guías en el camino de la salud mental, por lo que, nuestra recomendación inicial, es que si lo consideras necesario, acudas a un especialista que pueda ayudarte de forma más certera y con el que conseguirás maravillosos resultados.

Trabajar en mantener o alcanzar una actitud positiva

La actitud es fundamental para conseguir una buena salud mental, intentar ver las cosas por el lado amable, puede ayudar muchísimo a solventar problemas que nos generan angustia o preocupación, por lo que compartiremos algunas maneras de mantener una actitud positiva:

  • Equilibrar las emociones: Intentar mantenerse positivo no significa que nunca sienta emociones negativas como tristeza, rabia o frustración. Aprender a sentirlas es necesario para poder sobreponerse a situaciones difíciles. Tomar en cuenta y abrazar todas las emociones, sean positivas o negativas nos permitirá conocernos, entendernos y comprender  los diferentes puntos de vista de cada situación.
  • Aprender a desconectar de las noticias negativas: Lamentablemente las malas noticias son constantes y en estos tiempos aún más. Por lo que es fundamental saber cuando es necesario parar de leer , cambiar el canal de las noticias o simplemente apagar los dispositivos. Las redes sociales son fantásticas para la distracción y mantenerse en contacto con familiares y amigos, pero también son una fuente inagotable de rumores, discusiones y noticias negativas que lo mejor que podemos hacer es evitarlas.
  • Disfrutar de las emociones positivas: Si se experimenta una emoción que nos hace sentir bien, ya sea por algo tan sencillo como un atardecer bonito, una buena película o un álbum musical fantástico, intentar disfrutar de ella el mayor tiempo posible y recopilar recuerdos que nos hagan sentir mejor.

            Agradecer lo que tenemos

Agradecer todo lo que tenemos, es un ejercicio que debemos hacer de forma continua, pues nos ayuda a darle valor a las cosas. Despertar sanos, rodeados de seres queridos, con comida en la mesa y un techo sobre nuestras cabezas, todas las cosas sencillas y las menos sencillas debemos aprender a agradecerlas.

Cuando nos referimos al agradecimiento, no estamos hablando de estancarnos en eso y no buscar siempre estar mejor, significa darle valor a lo que tenemos y aspirar siempre a ser mejores y a vivir mejor, practicando siempre la gratitud. Una buena forma de recordar las cosas por las que estamos agradecidos es un diario en el que podamos plasmar las emociones y las cosas buenas y no tan buenas que nos ocurran, para que encontremos un camino de vuelta a ellas siempre que queramos y lo necesitemos.

Atender la salud física

La salud mental y la física están directamente conectadas, por lo que al atender a una de ellas, estamos atendiendo a la otra también, algunas formas de cuidarla son las siguientes:

  • Realizar actividad física: El ejercicio físico puede reducir la sensación de estrés, depresión y mejorar su estado de ánimo. Ya sea una caminata diaria, un tiempo en el gimnasio, o realizar ejercicios desde casa, mantener el cuerpo activo, ayuda a mantener la salud mental.
  • Respetar el sueño: No dormir lo suficiente afecta el estado de ánimo. Si no se duerme bien, es más fácil sentirse irritado y enojarse fácilmente. A largo plazo, no dormir bien puede aumentar la probabilidad de tener depresión. Por ello, es muy importante tener un horario de sueño regular y dormir lo suficiente todas las noches.
  • Alimentación saludable: Tener una buena nutrición ayudará a sentirse mejor físicamente, mejorar su estado de ánimo, disminuir la ansiedad y el estrés. Consumir una dieta bien balanceada puede ayudarle a obtener la cantidad suficiente de nutrientes que necesita para el funcionamiento óptimo del organismo, pues el no obtener una buena cantidad de ciertos nutrientes puede contribuir a algunas enfermedades mentales.

Relaciones personales

Los seres humanos somos seres sociales, y es importante tener relaciones fuertes y saludables con otras personas, tanto dentro como fuera de nuestros núcleos familiares. Contar con un buen equipo de apoyo social puede ayudar a protegerse contra los daños que el estrés puede producir. Además de relacionarse con familiares y amigos, participar en actividades dentro de la comunidad, como voluntariado en alguna organización de interés o grupos que practiquen actividades que sea del gusto personal, puede ayudar a crear lazos con otras personas y así ampliar la red de afectos.

            Arriesgarse a descubrir más de sí mismo

A veces pensamos que ya sabemos todo lo que tenemos que saber de nosotros mismos, pero en realidad, nos estamos estancando en lo que conocemos. Aprender cosas nuevas, conocer personas diferentes, puede despertar las ganas de permitirnos hacer actividades nuevas y conocer nuevas facetas de nuestra personalidad.

Aprender a enfrentar los problemas de una forma más amable

Por más que queramos, el viaje de la vida está lleno de problemas, por lo que debemos aprender a solventar esos inconvenientes de una forma más tranquila, con mejor actitud, por lo que desarrollar habilidades que nos ayuden a tomar decisiones, a ser más flexibles y a buscar soluciones creativas, pueden ayudarnos muchísimo a mantener nuestra salud mental.

Aprender a meditar

Esta actividad requiere de la unión de mente y cuerpo, consiste en enfocar la atención y conciencia, existen varios tipos de meditación, sin embargo, todas comparten los siguientes requerimientos:

  • Un lugar tranquilo con la menor cantidad de distracciones posible
  • Mantener una postura específica y cómoda. Puede ser sentado, acostado, caminando u otra posición
  • Un foco de atención, como una palabra especialmente elegida, un conjunto de palabras, un objeto o su respiración
  • Una actitud abierta en la cual deja que los pensamientos vayan y vengan naturalmente sin juzgarlos

Practicar técnicas de relajación

Esta actividad busca producir una respuesta de relajación natural del cuerpo. Estos ejercicios hacen más lenta la respiración, disminuye la presión arterial y reduce la tensión muscular y el estrés. Existen varios tipos de técnicas de relación, algunas son:

  • Relajación progresiva: Consiste en tensar y relajar diferentes grupos musculares mientras se usan imágenes mentales o ejercicios de respiración continuas, hasta alcanzar la relación total del cuerpo.
  • Imágenes guiadas: Esta consiste en enfocarse en imágenes positivas para ayudar a sentirse más relajado y enfocado
  • Biorretroalimentación: Utiliza dispositivos electrónicos para aprender a controlar ciertas funciones del cuerpo, como la respiración, la frecuencia cardíaca y la tensión muscular
  • Autohipnosis: Su objetivo es entrar en un estado relajado y de trance al escuchar cierta sugerencia o ver una señal específica
  • Ejercicios de respiración profunda: Consiste en concentrarse en una respiración lenta, profunda y relajada

Los especialistas

Al principio de este artículo, mencionamos la importancia de contar con ayuda profesional si llega un momento en el que no sentimos que podemos hacerlo solos. Buscar ayuda psicológica no es una muestra de debilidad, por el contrario, evidencia una fuerza interior importante y unas ganas de mejorar.

Cuando una persona sufre una caída y tiene un serio dolor en el tobillo, no hay duda alguna de que el siguiente paso es ir al médico para que vea el daño y marque un tratamiento a seguir para evitar males mayores. Lo mismo debería aplicarse con la salud mental, sin considerarlo como una muestra de debilidad.

Buscar un especialista que marque un camino para ayudarnos a mejorar nuestra salud mental, no sólo nos hace fuertes y valientes, sino que está demostrando que tomamos en serio los problemas que tenemos y que estamos en el camino correcto para solucionarlos a largo plazo, pues el psicólogo nos guiará en el aprendizaje de herramientas que no sólo servirán de forma momentánea, sino que podremos aplicarlas a lo largo de la vida.

Como podemos ver, tener una mente sana necesita de nuestra atención, pues no es algo heredado o que podamos comprar. Requiere de trabajo, conocimiento y esfuerzo constante, y a veces, requiere de un profesional que nos acompañe y nos guíe en el camino a conseguirla, sin embargo, es un trabajo que nos dará los mejores resultados y nos convertirá en mejores seres humanos.

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