Slow Travel. Una forma distinta de viajar

Slow Travel. Una forma distinta de viajar

El estrés de las grandes ciudades y la desconexión con la Naturaleza hace que cada vez más personas opten por escapadas y una forma distinta de viajar. Ha llegado el movimiento "slow" que busca, precisamente, que tomemos también tiempo para disfrutar. El movimiento slow te invita a viajar pero no para conocer todos los países del mundo, sino para que el lugar que conozcas lo descubras en profundidad. Comer despacio, disfrutando de la comida y con productos locales. Tomarnos el tiempo de disfrutar en silencio sin programar tantas actividades que no nos queda tiempo para desconectar ni cuando estamos de vacaciones.

Viajes largos por carretera

Viajes largos por carretera

Una vez finalizado el mes de agosto mucha gente vuelve a su puesto de trabajo debido a que, principalmente, el trabajo vuelve a recuperar su ritmo normal y a que los niños vuelven al colegio. Pero esto no significa que acaben las vacaciones para todo el mundo, para muchas personas septiembre es el mes perfecto para coger vacaciones por varios motivos. Por un lado los lugares de vacaciones, así como los hoteles, están mucho más vacíos que en los meses de junio, julio y agosto, y por ello se respira más tranquilidad. Y por otro lado, no se producen los grandes atascos en las carreteras, porque la mayoría se producen durante el mes de agosto.
Barcelona se llena de turistas gracias a los apartamentos de alquiler

Barcelona se llena de turistas gracias a los apartamentos de alquiler

En las grandes capitales está pasando algo realmente preocupante, y es que existe un problema muy grande a la hora de encontrar un alquiler a un precio competitivo. Es algo bien conocido que en las grandes ciudades los bienes raíces siempre han sido cotizados, y la diferencia entre comprar y alquilar siempre ha sido importante. Comprar una casa supone pagar una hipoteca, cuya cuota mensual depende mucho del precio de la vivienda, pero puede llegar a rondar entre trescientos y seiscientos euros. Alquilar siempre ha sido más barato, ya que además de pagar menos de lo que costaría una hipoteca, te ahorras los posibles problemas que se puedan generar por la rotura por desgaste de los elementos de la casa.